Sobre Nosotros
El Proyecto
El concepto de crear un espacio en la naturaleza, donde se trabaja con la salud integral y de desarrollo humano holístico nació en 1966 en Alemania con su fundador, el Dr. Siegfried E. Baumbach.
El simbolismo alrededor del Iztaccihuatl, “la mujer dormida que debe dar a luz” y diversas circunstancias de estas “coincidencias milagrosas” llevaron a ubicar el espacio en México en las faldas de este mágico volcán, con la compra del terreno en 1985.
Hasta el año 2008 se graduaron doce generaciones de Holoterapeutas y se llevaron a cabo numerosos retiros, cursos, talleres y campamentos, aparte de las actividades de la Clínica de Sistemas Naturistas y del Club de Amigos del Naturismo, ubicados en la Ciudad de México y entonces parte de Iztac.
En todos estos años la conexión entre los sistemas del yoga y el arte se fueron haciendo mas presentes y se fundó formalmente la Escuela de Misterios en el Arte de Vivir con gente joven y muy creativa en 2005. En 2007 se iniciaron los festivales internacionales llamados YogaArt Festival México y en el 2008 se lanza la síntesis de mas de treinta años de exploración y aplicación didáctica en los diversos sistemas de desarrollo holístico como un método preciso y duplicable con inmensas posibilidades de ampliación creativa y un movimiento internacional con el nombre de YogaArt. Ahora nos atrevemos a decir: la mujer blanca (Iztaccihuatl) ha dado a luz.
En todo el proceso formativo de los principios universales que caracterizan el espacio de encuentro en Iztac han influido muy importantemente diversos personajes, guías, Maestros y algunas instituciones. Mencionaremos y agradecemos a algunos de ellos. El Maestre José Manuel Estrada quien fue el guía y custodio de la Gran Fraternidad Universal y de la Suprema Orden de Acuarios. El Maestro José Marcelli Noli, actual guía de esta institución. El Doctor Bernard Jensen, principal inspirador en los sistemas de salud natural y la Iridología. El Maestro Yoghi Bhajan, con sus enseñanzas de Kundalini Yoga, y los Maestros Zen del Zen Center de Rochester y de México.
Esa experiencia fue para mí como tener sed y encontrar un manantial en donde beber...
~ Samadhi González







